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Abstracción geométrico-constructivista.La elaboración de la forma

AUTOR: Ernesto De Oliveira
GALERIA Arte XXI mecenazgo interartistico. C.Lagasca 105 28006 Madrid
COMISARIA: Maria Molina Leon COORDINADORA: Nieves Paternain
INAUGURACIÓN: Miércoles 19 de Enero de 2005 a las 20:OO hhasta el 4 de Febrero 2005
COLABORAN: Ministerio de Educación cultura y deporte
Dirección general de Bellas artes y bienes culturales
Dirección general de cooperación y comunicación cultural

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Ernesto De Oliveira (Madrid 1973) , destacado artista de la abstracción geométrico constructivista , ha presentado sus recientes obras en Tokio o en ferias como la AAF deLondres la Agora Gallery de Nueva York o en la próxima feria de galerias del Palacio de congresos de Madrid DeArte.

Su obra eregida en la trastienda de los sentimientos busca la inmediata conexión con el espectador mediante composiciones que invitan a perderse en los recovecos de geometría infinita de un rico y contundente cromatismo.
Un derroche de formas y colores ante el que cada vez surgen nuevos significados nuevos matices y sensaciones.

Ernesto de Oliveira, estados de ánimo y formas en movimiento. Por D. Joan Lluis Montane de la Asociación internacional de criticos de arte

Bucear en los paradigmas de la propia existencia para hallar el camino de la transformación continua. Buscar la belleza en el interior de uno mismo, para poder transmitirla a los demás. Existir para catapultarse al exterior, mostrando la gran variedad de estados de ánimo existentes, empleando formas en movimiento, utilizando los parámetros de la esencialidad de lo sutil, de la parte efímera de la biología para, a continuación, pretender la consolidación perenne en el proceloso magma de la vida cronopial de las grandes urbes en las que nunca se pone el sol y donde la luna campa a sus anchas en las noches de verano. Ernesto de Oliveira es un pintor geométrico que busca plasmar los estados de ánimo, las versatilizaciones de lo sublime, la ubicuidad de la existencia, la pujanza de la vida en la paradigmática sabiduría de lo sugerente.

Sus arquitecturas imposibles se construyen por etapas, buscando expresar la idea de movimiento, la dualidad de planteamientos formales, la energía como base para la expresión de lo dual.

La potencia de su pintura reside contenida en el color plano, las gamas de tonos intermedios, la expresividad vehiculada en el ambiguo contexto de la sugerencia, la reformulación consciente, la refundación de la singularidad, la fuerza del contraste y la presencia del ángulo son las fuerzas centrípetas.

Existen también en su obra, formas circulares, -las menos-, en todo caso, presencia de semicírculos, dentro de un marasmo de ángulos, líneas rectas, cuadrados, rectángulos y extrañas estructuras que, sin embargo, no hacen de su obra un alegato inconformista y agresivo, sino la expresión de un cierto caos ordenado, de una intencionalidad natural, como quien busca plasmar su interior, sin emplear argumentos falaces ni tampoco edulcorar planteamientos.

La conjunción de estadios de la efervescencia derivados de su compromiso con el color, la fortaleza de la propia estructura, que no se sustenta en el afán de construir sino en poseer un espacio, que delimita el medio, que orienta la estructuración de las formas, dentro de un equilibrio asimétrico, plural y contenido, son las grandes líneas maestras de la obra geométrica de Ernesto.

No hay agresividad, a pesar de la preponderancia de ángulos y líneas rectas, porque, las curvas, los semicírculos ocupan posiciones centrales, que reorientan cualquier atisbo de intolerancia y agresividad.

Hay una fuerza de contención psicológica interior sensible y elegante, subconsciente y efervescente, que hace que su obra esté en permanente diálogo consigo misma. Un diálogo que tiene un claro fundamento, una base orientada a desgranar formas en el espacio, a desarrollar persistentes acontecimientos estructurales, a retrotraer recuerdos de conformaciones matéricas planas, que se van modificando sobre la marcha.

En su pintura predomina el sincretismo, dentro de una clara necesidad de conocer, de comparar para poder discernir la evolución y el cambio. No hace nada al azar, todo está perfectamente calculado, pero, sin embargo, el resultado final es de una naturalidad evidente.

Asume el espacio de la tela, buscando construir su discurso, hilvanando la voluntad de diálogo con el contraste de las geometrías formales, abarcando todas las zonas posibles, para emplazar su red que teje sus arcos compositivos y fomenta el desarrollo del basamento.

No hay espacios en blanco, no existe el vacío, sino la potenciación de la voluntad de ser evidente, de ir más allá de la contención, de intentar romper las estructuras que nos conceden una gran serenidad en todos los aspectos de la existencia. Pero ese ir más allá tiene sus límites que son los de la propia tela.

De ahí que también exista la presencia de un cierto caos, de imágenes que se sobreponen a ellas mismas, que rompen, en ocasiones, los argumentos excesivamente delicados, aunque no todos ellos. Imágenes de espíritu guerrero, que apuntalan la versatilidad de la existencia, que configuran una danza, un baile continuo, fundado en la perennidad de lo efímero, en la existencialidad, en el querer vivir para alcanzar la necesaria transformación creativa y conceptual.

Existe una férrea necesidad de cambio, de transformación continúa, de evolución permanente, de superarse, cual almas en ascensión. Pero, en su caso, se trata de formas, de complejas configuraciones que se suceden unas a otras, que se introducen en el caos involuntario, en el discurrir de la existencia plástica, como si se desprendieran de su capa protectora y se aliviasen mutuamente.

Contraste, lucha, pugna, energía liberada por ser mejor, para llegar más lejos, para influir en la propia existencia de la formulación como tal. El existir es la base, la transformación de la propia presencia es el origen del cambio para alcanzar la verdadera creatividad pura, tal cual.

Existe un asentamiento del caos como teoría de la configuración de la composición, como producto de lo directo, siendo el movimiento la pieza clave que da sentido último a su pintura.

Sin movimiento no existiría la dinámica geométrica y el color quedaría relegado a la parte más matérica, a ser considerado desprovisto de esencia y a competir por la organicidad de las estructuras. De ahí que su geometría sea producto de la acción directa, del desgranar recuerdos, imágenes y fantasías de la mente, de configurarse a partir de la catarsis directa, concreta, dialéctica e inmediata, derivada de la escritura automática. Por que, en realidad, Ernesto de Oliveira es un ‘mediatizador’ surrealista geométrico, que configura su mundo, producto del conjunto de mundos, que son alusiones anicónicas a diferentes realidades y también se interesa por una cierta perceptibilidad estética, formada a base de alegorías a ciertos elementos concretos pictóricos: Formas en armonía, colores contrastados pero hilvanados y gesto perceptible debido a la disposición geométrica de los elementos que integran la composición.

Su dominio de la técnica le permite expresar sus sentimientos dentro de una dialéctica estructural en la que predomina el movimiento.

Gesto, energía, cambio, transformación, voluntad de transgredir, esencialidad de lo cromático, energía que brota del universo de lo intrínseco para insertarse en el alma del artista que busca inmortalizarse a partir de ir asumiendo la captura de pequeños instantes.

La clave de su proceso artístico descansa en saber transmitir estados de ánimo mediante su pintura, deleitándose en los cambios de humor, en las situaciones de espera, en los momentos de angustia, en la perceptibilidad de lo evanescente, en apoyar a aquellos formularios en los que la forma como entidad total es la que centra la pintura.

Forma geométrica, dotada de color, de límites estructurales, que se impregna del espacio y los límites de otras, generando otras nuevas, buscando instaurar una nueva concepción de la geometría basada en el instante, en captar el momento y en expresar el estado de ánimo sin pretender ‘congelar’ su visión de la existencia.

Joan Lluís Montané
De la Asociación Internacional de Críticos de Arte

Enviado el 09 de Diciembre. Página principal ...